Anillo de corazón modelado y tallado a mano en cera, con grifas realizadas artesanalmente en el mismo proceso.
En el centro, una zirconia blanca en forma de corazón aporta luz y equilibrio a la pieza. Su brillo contrasta con la solidez de la estructura, generando una combinación entre delicadeza y firmeza.
Cada pieza es única porque cada proceso deja una marca distinta. Y eso también es parte del mensaje: el amor real no es perfecto, es auténtico.